¿Quieres caminar con nosotros en nuestra ruta «La Lima de Vargas Llosa»? Cada 28 de marzo celebramos el nacimiento de Mario Vargas Llosa, uno de los escritores más importantes de la literatura hispanoamericana y ganador del Premio Nobel.
A lo largo de su vasta obra, Lima representa mucho más que un simple telón de fondo. Sus calles, plazas y edificios atestiguan intrigas políticas, pasiones prohibidas y relatos que capturan la esencia de la sociedad peruana.
En este artículo, te invitamos a descubrir seis lugares emblemáticos del centro de Lima que aparecen en sus libros o que influyeron en su escritura. Son muchos más sitios y si quieres conocerlos en un interesante walking tour junto a un experto solo contáctanos.
1. Casona de San Marcos
A los 17 años Mario Vargas Llosa entró a la universidad de San Marcos. Entonces, esta casa de estudios tenía su sede en la conocida casona que se encuentra en el Parque Universitario. ¿Qué estudió Vargas Llosa en la universidad de San Marcos? Derecho y letras.
Cuando ingresó a esa universidad, la familia del escritor lo tomó como un acto de rebeldía. Ellos preferían que un chico miraflorino como él estudiara en la Universidad Católica, de corte más tradicional y conservador. Mientras que la San Marcos era conocida por su activismo político, y por ser una universidad donde estudiaban los hijos de familias humildes.



En esa universidad Vargas Llosa tuvo como maestro al sabio Raúl Porras Barrenechea, quizás uno de los más grandes historiadores peruanos. El profesor contrató al joven estudiante como su secretario. Fue tanta la influencia de Porras que en algún momento el intelectual dudó si ser escritor o convertirse en historiador.
2. Diario La Crónica
¿Cómo se llamaba el diario limeño en el que Mario Vargas Llosa de Joven trabajó como cronista? «La Crónica». Fue en el verano de 1952 cuando el adolescente Mario Vargas Llosa entró a este diario a hacer un tiempo de prácticas como redactor. Tenía apenas 15 años.
El diario se encontraba entonces en una antigua casona que fue destruida para construir las galerías Boza (ver la foto). Y allí entró en un mundo que lo fascinaría por siempre: el periodismo.
En esa redacción conoció a muchos de los veteranos periodistas, quienes luego de pasar horas escribiendo se iban a los bares de la cercana plaza San Martín a divertirse. Varios de ellos le sirvieron de inspiración para crear los personajes que aparecen en novelas como “Conversación en la Catedral”.

El diario “La crónica” se mudó a una nueva sede ubicada en un edificio de la avenida Tacna. Es allí en donde un día el personaje Zavalita caminaba y se hizo una pregunta que desató toda una historia compleja y apasionante: “Conversación en la Catedral”, pero de eso hablaremos después.
3. Plaza San Martín
Varios de los lugares más importantes que aparecen en algunas de las novelas de Vargas Llosa se ubican alrededor de esta icónica plaza San Martín.
Por ejemplo, en los portales se encontraban (aún se encuentran aunque muy cambiados) los locales de los cafés y bares por donde se mueven sus personajes.
Aún es posible ver el “Zela” delante del cual pasaba Teresa escuchando las cosas que los borrachos le decían (“La ciudad y los perros). También se puede visitar el “Negro-Negro” (que actualmente tiene otro nombre), «con cierta aureola de bohemia intelectual… y la más oscura de Lima” al ser un sótano a donde Varguitas y la tía Julia iban a darle rienda suelta al amor prohibido («La tía Julia y el escribidor»).

4. En el hotel Bolívar
El mítico y centenario Bolívar es una presencia constante en al menos dos novelas de Mario Vargas: “Conversación en la Catedral” y “La tía julia y el escribidor”.
Fue uno de los primeros hoteles de 5 estrellas del Perú por lo que era muy concurrido por la gente de la élite, por lo que no es raro que en las novelas de Mario aparezcan hombres con mucho poder moviéndose por este hotel.

En “La tía Julia….”, Varguitas, va a celebrar con su familia al grill de ese hotel. En algún momento él, que no sabía bailar, se animó a sacar a la pista de baile a la encantadora tía Julia.
5. La avenida Tacna
La avenida Tacna fue uno de los grandes proyectos de la Lima de mediado del siglo XX. A mediados del siglo XX se destruyeron las antiguas casas e iglesias que se ubicaban en esa zona de la ciudad. Los reemplazaron con los primeros rascacielos del centro. Lima aspiraba a ser moderna.
Las aspiraciones quedaron truncas muy pronto. Más bien parecía que todo este paisaje moderno motivaba el desaliento a juzgar por la crucial pregunta que se hace Santiago Zavala, personaje principal de la novela “Conversación en la Catedral”: “¿En qué momento se había jodido el Perú?”.

Y se preguntó esto desde la puerta del diario “La Crónica” la cual se había mudado desde su vejo local en la calle Pando (donde Vargas Llosa hizo sus pininos como redactor) a este nuevo y moderno edificio en plena avenida Tacna. Y desde allí Zavalita arrastró sus desanimados pasos, hasta la avenida La Colmena para dirigirse hasta la Plaza San Martín.
6. Bar La Catedral
Nuestro punto final en este recorrido es lo que queda del viejo bar La Catedral, que se encontraba en la avenida Alfonso Ugarte, a la altura del Puente del Ejército.
Aquí, en medio de un ambiente lleno de vaharadas y olores intensos, sonidos de ollas y sartenes, rumores y carcajadas, Santiago Zavala (Zavalita) y Ambrosio Pardo, desenredaron una madeja de historias que se extiende por toda la ciudad. Y casi por todo el país.
Después de cerrar sus puertas como bar, el espacio en el que antes estaba La Catedral se usó como almacén, estacionamiento y, según informes, como taller mecánico. Actualmente, existe un cartel anunciando su venta y posiblemente será destruido.
